lunes, enero 11, 2021

" Autoredención "

No he sido siempre lo que ahora soy, lo que ahora intento ser.
No he sido buena persona, no he sido buen hijo, buen hermano o estudiante modélico.
No he sido buen amigo, buen trabajador, buen amante, marido e incluso padre modelo.
He odiado, he mentido, he fallado a mi familia y he olvidado lecciones.
Olvidado amigos, poco productivo en el trabajo, desatendido en el amor y desastre familiar.
He robado, he sido cruel, humillante, pérfido, estúpido y soez. Prepotente, sinvergüenza, descarado, déspota y autodestructivo.
Inquisidor, blasfemo, acaparador e impasible.
Sin sentimientos, ni principios, sin conocimientos y sin experiencia.
Ruin, avaro, derrochador y envidioso.

Sólo puedo decir en mi defensa que era un ignorante.
Que les debía ser mejor persona, mejor hijo, gran hermano o mejor amigo. Empleado modélico, padre y marido ejemplar.
Se lo debía a cada uno de aquellos que conforman mi vida. A los que me han llevado hasta lo que soy ahora. 

Sólo puedo decir en mi defensa un gran " lo siento ".

Sigo siendo el mismo hombre, como dice la canción, con algunos años más. El mismo aquel que un día tuvo que arriesgar.

A los que dejé en el camino, a los que en él conmigo siguen. Y a los que lo abandonaron pero en mi mochila, mi memoria, seguirán siempre. A ellos van mis disculpas.

Por ellos soy lo que soy, con aún muchos defectos, pero que poco a poco los voy domando, aún presentes pero no dominantes.

Un gran " lo siento ", y un eterno " gracias "


jueves, marzo 05, 2020

La batalla de las mil noches.

Sentada a un lado de la mesa sus manos tiemblan involuntariamente. Aprieta fuerte sus manos al darse cuenta que la impaciencia la corroe.
Intenta evadirse, engañar su pensamiento, quitar hierro a su cuerpo presente en aquella fría consulta.
Tantas veces ha estado allí y mil veces más le parecerá incómoda. 
La espera es eterna, como las mil pasadas. Eterna como la noche anterior, simulando un sueño a ojos cerrados. Pasando mil veces por su historia, imaginándose su final, siempre el mismo y repetitivo final.
Quizás no nos vemos en un final feliz, quizás hemos sido engendrados para lo peor. Para ser infelices, para vivir un sin vivir.
Quizás sea premoritorio, quizás preparatorio, necesario o incluso beneficioso.
De una forma u otra llevaba viendo el mismo guión infinidad de veces. En ese mismo instante lo divisó otra vez. El mismo final.
Podría ser otro, distinto, bueno, feliz. Pero no, una vez más no fué así.
Cuánto tiempo llevaba allí sentada?. Horas para su mente, minutos para su cuerpo.
Su cuerpo.
Denotaba restos de batallas perdidas, un espacio abierto donde los dos ejércitos lucharon, luchan, encarnizadamente por una victoria que es cara. Los dos bandos con un mismo cuartel. Una vida.
Su pelo débil y escaso.
Su cara huesuda y agotada.
Sus ojos cansados y sin brillo.

A su espalda se abrió la puerta, y el aire del movimiento le recorrió la espalda como si de un glaciar proviniese. Premonición.

Adela, habéis ganado. Has vencido.

lunes, febrero 25, 2019

Te presto una historia.

Te presto una historia.
Aquí en mano te la entrego.
Entre éste tomo, aglutinada entre cientos de páginas la hallarás.
No tengas prisa, no te rijas por el devenir de la acción. No creas que la trama principal será la elegida.
Puede serlo, pero puede andar escondida, agazapada y esperando su momento. Momento que sólo el azar hará que sea tu predilecta.
Momento sumum en el que la alineación exacta de situaciones hará que la cribes entre la verdadera sipnosis y tu verdadera elección.
Puede ser la hora del día, el silencio de tu alrededor o la simpleza de tu rutina al leer.
Entre tanto negro sobre blanco, sólo unos pocos párrafos serán, son la historia elegida.
Los recordarás por siempre, no al pié de la letra, pero si lo que te hicieron sentir en aquel instante.
Difícil será que sea el mismo que otro lector, difícil que coincidas con los miles que como tú se aferraron al lomo de aquel libro.
En cada libro existen mil historias.
La que todos leemos, pero entre ella existen esas casi mil que andan esperando ser elegidas por el resto, por todos.
Sé paciente, ella te elegirá a tí.
Y ese instante será único, privado e inolvidable. Tuyo.
Disfrútalo.

domingo, febrero 03, 2019

Carta a un amigo.

Amigo,

Por nuestra vida pasan infinidad de personas, gentes que pasan, que marchan, gentes que quedan. Que quedan en nuestra memoria, que permanecen a nuestro lado.
No tengo idea que factores, cual física o si cualquier física cuántica hace el trabajo de criba a nuestro supuesto concurso.
Quizás el tiempo, el que nos da la razón, el que nos la quita o a los que se les acaba cuando marchan. Algún caso tengo de éstos últimos.
La cuestión es que los que quedan bien lo merecen aunque en mi caso yo no lo vea así.
No los merezco.
Siempre tendré la sensación de estar en deuda con ellos, con vosotros.

Amigo mío,
Sabes que el frente a frente no es lo mío, que la palabra escrita se me hace más fácil. Y bastante me cuesta sacarlas debido a mis taras de rubor y vergüenza. Sé que es cobarde, o poco valiente, pero no dudes en que salen de lo más profundo de mi.

Amigo Fer,
Sin duda alguna no puedo más que venerar a lo que te puso en mi camino.
Has estado ahí, de frente a mi inseguridad, férreo a mis problemas e impasible a mis críticos.
Mostrándome mi propia valía ante la ceguera de autoestima que me invadía.
Compañero, con gorro puesto, al levantar más peso que yo, levantando el tuyo y mis problemas en el trabajo.
Persona, en pantalón vaquero, compartiendo dos cafés en mi vida cotidiana.
Y amigo, gran amigo, por andar conmigo por casa, en bata y zapatillas, y sacarme mi mejor ánimo.
Sólo decirte que aquí me tendrás por siempre y aunque nuestros ojos, caprichoso el destino, no puedan mirarse estarás en mi recuerdo, en mi memoria.

Me está costando horrores no escribir con lo que debía haber empezado.

GRACIAS !!!

viernes, febrero 01, 2019

Mi sonrisa en sus ojos.

Quien no ha imaginado una historia, una vida entera sólo al mirar a alguien.
Reconozco, no es la primera vez, que me gusta inventar a mi antojo simples guiones de película barata. Donde al actor principal puede ser cualquier persona que me encuentro a mí paso, en mi cotidiana vida.
Llevo días fijándome en mi nueva diva.

A la sombra de los edificios, a la guarida del sol aún recién salido aparece en la acera.
A un lado, sin entorpecer, pero sin pasar inadvertida.
Allí se encuentra, puesta por la divinidad para desear un sonoro " buenos días " a cada sombra que pasa a su altura.
Colocada por quien quiere la felicidad de la gente, impuesta para nuestro bienestar o simplemente por el azar o fuerza mayor.
De una manera u otra bien que surge efecto. Hablo por mí.
Desde la distancia observo que unos devuelven su saludo indiscriminado, otros que hacen el mínimo amén y pocos que todo lo contrario.
Ya en la distancia proyecta la felicidad en mi.
Siendo sincero el primer sentimiento a mi vista fué de pena, egoístamente de tristeza, desde luego que no fué indiferencia.
Me prometí, a voz alta y hacia mi acompañante que debía de verla aún más de cerca.
A la vuelta, saliendo de mi itinerario, fui a su encuentro.
En la cercanía proyectaba aún más simpatía, más belleza si cabe y más bonanza su persona.
Frente a ella y tras su insustituible saludo, no pude más que rendirme a su sonrisa.
Me tenía ganado.
Ataviada con mucho abrigo, gran bufanda y guantes que dejaban al descubierto los dedos para sus menesteres y propósitos.
El gorro dejaba al aire, al azar del viento de esa mañana, su cabello dorado.
Las gafas oscuras no impedían entrever sus ojos claros, vivos y puros.
Al alejarme aún llevaba conmigo mi tristeza al dejarla atrás.
Pero conmigo también me llevé la felicidad que reparte, la ilusión que vende y la bondad que emana.
Aún llevé y llevo conmigo esa " mucha suerte y gracias " que me brindó.
Suerte y gracias a tí Elisa.

sábado, diciembre 29, 2018

Si pudiera.

Si pudiera yo decirte lo que siento,
si pudiera no ser cobarde
y expresar lo que llevo yo adentro.
No sería lo más lejano a lo perfecto,
sería lo que mereces, un hombre pleno.

Si supiera yo escribirte lo que siento,
si supiera yo plasmar
en palabras todo lo que te quiero.
Seríamos personajes de cuento,
una historia que marcara nuestro tiempo.

Si consiguiera yo mostrarte mi recuerdo,
Si consiguiera que vieras
lo que en imágenes llevo a fuego.
Entenderías que tú eres lo primero,
que mi vida no me importa si andas lejos.

Si encontrara un valor más que el dinero,
si encontrara para poder pagarte
todo lo que me ha dado tu cuerpo.
Faltaría el infinito hasta el saldo cero,
imposible de pagar lo que te debo.

Si perdiera aún mi corazón y cerebro,
si perdiera todo de mí
hasta quedarme en los huesos.
No sería suficiente ni lo sueño,
por darme dos vidas aún muerto.

martes, diciembre 11, 2018

Siento ...

Mari Carmen, hija mía.

Un padre siempre guarda sus mejores consejos y palabras para sus hijos, para su amada hija.
Difícil se me hace y bien quisiera poder expresar todo lo que se agolpa en mi corazón, lo tanto que llega a mi cabeza y lo poco que al final te escribo y digo.

Hija mía, que orgullo siento.
Orgulloso de tu forma de ser, de tu personalidad, de tus principios, de tu caridad e inteligencia. Orgulloso de tí.

Hija mía, que feliz me siento.
Feliz por verte sonreír, feliz por estar junto a mí, feliz por verte feliz.

Hija mía, que triste estoy.
Triste por tus problemas, por tus inquietudes, por tus pequeños resfriados y tus grandes gripes. Apenado en tus lloros y ahogado con tus lágrimas.

Hija mía.

Quisiera darte mil consejos de sabio, mil saberes y mil curas del Cáncer.
Quisiera acertar en mis predicciones, en mis opiniones y actos.
No puedo prometerte tal divinidad.
Sólo puedo hacerte saber que cada una de mis palabras está escrita con nuestra sangre compartida, está escrita desde el corazón, desde lo más profundo de mí.
Desde donde te encuentras, en mí.

Hija mía,
A tu lado me tendrás siempre, no eternamente. Pero siempre.
No dudes en tus decisiones, no me pienses en ellas.
Cualquiera será la mejor, será la acertada.
Sea cual sea ahí estaré, estaré en la antítesis de mi persona, estaré en lo más inmundo de mis principios. Estaré contigo, estaremos juntos.

Hija mía,
Crece, cultívate, enamórate, sueña y consíguelo.
No temas, cada paso será hacia adelante. El error será hacia adelante.
Paso a paso hasta convertirte en la persona que sé que albergas.
Tu inteligencia, tu constancia y tu paciencia te guiarán.

Hija mía,
Perdona mis carencias, mis defectos, mi simpleza, mi hipocresía y mi egoísmo.
Nunca estaré a la altura de lo que mereces, pero bien me confortará lo que eres, en lo que te conviertas. Orgulloso de ser tu padre de llevar tu sangre.

Hija mía, amor siento.
Te quiero.


lunes, noviembre 12, 2018

En la sangre.

Estás dentro de mí.
Te recuerdo recibiéndome con tu calor amigable. Aquel Mayo, me abriste tus puertas, me mostraste tus virtudes.
Diste todo de tí a alguien desconocido que se presentó con lo puesto. Con una ínfima parte de ilusión y lleno de miedos.
Tu, poderosa, con conocimientos e historia, con vida como siglos ante un paleto con más saberes que su deber.
Tu perfume, tu olor frío y desnudo. Jazmín y rosas, cálido en esas fechas.
Me acogiste en tus brazos como uno de tantos más, como un elegido entre miles de pretendientes.
Me permitiste recorrer tus pliegues y recovecos. Todos tus rincones y secretos más íntimos.
Así, el tiempo pasó como el viento que me acompañó mientras te pensaba.
A pesar de todo tuvimos nuestros malos momentos, momentos en los que fuiste fría, gélida y despiadada. Despertando en mí sensaciones dormidas, innatas en mi persona, desconocidas para mí.
Soledad, tristeza y llanto.
Por eso mismo te llevaré siempre conmigo.
Por tu crueldad, frialdad e indiferencia.
Pero también por tu acogida, por tu calor y los que te rodean. Pero sobre todo por tu amor hacia mi.
Siempre te llevaré dentro, mi Granada.

martes, noviembre 06, 2018

Recuerda ...


Miguel Ángel,

Para un momento,
será un segundo.
No perderás el tiempo,
es para tí, es tuyo.

Recuerda como eras.
Adorabas la felicidad,
la paz y armonía.
Vivías por la tranquilidad
tuya y de tu familia.

Recuerda como eras.
Juntos al mismo sentimiento.
Los cuatro al unísono,
para reír el primero.
Para llorar el último.

Recuerda como eras.
Pusiste las cargas
A cada lado del peso.
A la izquierda las malas,
En la derecha lo que más quiero.

Recuerda como eras.
No te importaba el dinero,
no contabas moneda o papel.
Vivías con lo puesto
Y no envidiabas lo de aquel.

Recuerda como eras.
Feliz estabas con esto.
Familia, cine y libros
Musica, PC y baloncesto.
Compañeros y amigos.

Recuerda como eras.
Tomaste una decisión
sopesando cada detalle.
Con riesgo a equivocación
pero con tus ganas por delante.

Recuerda como eras.
Y aunque te equivoques
al decidir tu camino
no quieras ni provoques
la perdida de tu destino.

Recuerda como eras.
Tu destino son ellos.
Los de las alegrías y penas
los que colorean tus sueños,
los que por ellos sueñas.

No te entretengo, ya termino
haz lo que debas.
Sólo una cosa te pido.
Recuerda como eras.






domingo, octubre 28, 2018

Mundo de cartón.

Hay ilusiones en pareja.
Proyectos en familia.
Promesas incumplidas.
Depósitos de confianza.

Hay noches en vela.
Llantos de impotencia.
Justicia ciega.
Valores desestimados.

Hay decretos reales.
Leyes impuestas.
Impuestos impuestos.
Deberes adquiridos.

Hay paseos sin rumbo.
Cigarros incasdencentes.
Frío en la calle.
Miradas a la nada.

Hay resurgir de esperanza.
Recuperación de ánimos.
Buenos propósitos.
Y buenas aptitudes.

Hay sociedad engañada.
Vidas manejadas como títeres.
Personas sumisas.
Mentiras aceptadas como verdad.

Hay un mundo de casas de cartón mojado.

Hay ....

domingo, octubre 21, 2018

Nana a su ilusión.

En tu día de miro
y desespero.
En tu día te animo
y te deseo.
Ilusión, juego y eterno sueño.

Como otros niños
jugar tu quieres.
Aventuras, riquezas y bienes.
Pero ni bienes, tampoco riquezas
tu padre tiene.

Todo lo que traigo
no es suficiente.
Regalos, presentes y alegría
Más aún trae mi mente,
Lujos mil y mi energía.

En arapos me sumo a tu mundo,
vestida de princesa te presumes.
Historias cotidianas y de reyes
representamos entre muebles,
mientras llueve.

Creadora de sueños y personajes,
piratas, hadas o terror.
No entiendes de faltas,
Te sobra valor y amor.
Juntos subimos a la torre más alta.

Boca de miel, fuente de letras.
Aturulladas emanan sin control.
Y mira que boca, llena de perlas.
Que aún tiene para dar amor,
que aún tiene para dar guerra.

Parte de mí, parte de madre.
Trozo de cielo, trozo de tierra.
Parte de mi mundo.
Hasta que mi alma pierda,
hasta mi último segundo.

Tu madre morena, y ojos negros.
Sus ojos en tí, y los míos en ella.
Pelo negro la cubre,
negro como mi pena
que llora y sufre.

No cambies nunca.
No cambies mi niña.
Sin ti no respiro,
y no tengo vida.
Por tu cara, por tu risa yo vivo




lunes, octubre 15, 2018

Lo siento.


Siento no ser como mereces. Siento no ser la antítesis a lo que soy.
Mereces la riqueza máxima, mereces el placer absoluto, la libre elección al momento.
Mereces quién te corresponda con el amor que das. Recíproco.
Mereces lo mínimo que ofreces.
Lo siento.
Siento el no poder ofrecer más que lo que ves, mi simple figura frente a tí.
No tengo más.
No tengo con lo que luchar por tí.
Sólo mi historia contigo.
Te seguría, y si te perdiera.
Volvería a crearte. Como cuando no existías en mi vida.
Volvería a los lugares de antes.
Te buscaría día y noche.
A buscarte por tu olor.
Volvería a escuchar tu voz.
A encontrar tu sabor.
Tu tacto.
En nuestro restaurante, en nuestro coche.
Acudiría a tu rincón favorito.
Viajaría a nuestra F-711.
Te encontraría en mi locura, en mi fin.
Aún así, perdiendo la cordura, te tendría.

martes, octubre 09, 2018

El sonido de su soledad.

Con las manos en el timón divisa la costa.
El final del día anda cerca. El final de su jornada de trabajo.
La ciudad ya despertando espera su llegada.
Sus ojos inmóviles, dilatados imaginan su regreso.
Nada más pisar el puerto lo recibe su perro. Fiel a una promesa que cree que está cumpliendo.
Le espera su familia, mujer e hijos.
Nada más tocar la llave en la cerradura se oyen pasos apresurados hacia la puerta. Un mínimo paso dentro del hogar y ya unos brazos absorben el frío que acumula en su cuerpo.
Unos cortos brazos que apenas rodean su cintura pero que es suficiente para hacer soltar el equipaje que carga desde el puerto. Pesado en sus hombros, liviano ya en el suelo.
Su hijo menor aprieta su cara contra él, quiere pensar, forzarse a creer que ha crecido.
En volandas y con la mano del niño como remolcador, lo lleva hasta la cocina.
Allí, de pié, inmóvil se encuentra su esposa y como la última vez, como la anterior, se funden en un simbiótico abrazo. Un dos que se hacen uno.
Sin abrir los labios se lo dicen todo.
Larga espera, sin estar con nosotros, sin estar con vosotros. Juntos.
El zarandeo del abrazo le hace tambalear, sus limitadas fuerzas iban en ese abrazo.
Mira alrededor y una paz lo inunda.
Una buena cena, con una copiosa mesa.
En abundancia de comida y de compañía, una mesa llena de aquello que anhelaba tanto en alta mar.
El plan era perfecto.

Sus manos aferradas al timón lo llevan rumbo a puerto.
Atraca, amarra y desembarca.
Nadie le espera.
Llave en mano abre la puerta, se adentra en casa y el silencio lo inunda todo.
El mismo que anduvo con él las últimas semanas, ahora sin el rumor de la bravura del mar.
El mismo silencio que le tapa la boca, que le enmudece en cada una de sus partidas.
El tintineo de un vaso ya desgastado y el verter el alcohol es lo audible en la estancia.
El silencio es su compañía, y la soledad su vida.

Tu historia.

El amor es conocer,
conocer el amor.
El amor es presentar,
presentar tu amor.
El amor es citarse,
una cita al amor.

El amor es un beso,
un beso al amor.
El amor es una cena,
una cena con el amor.
El amor es la noche,
una noche de amor.

El amor es real
si es real, es amor
el amor es sentir
sentir amor,
el amor es esperar
esperar amor.

El amor es dejar partir,
partir sin el amor.
El amor es esperar,
la vuelta del amor.
El amor es volver,
volver a amar.

El amor es tocar,
tocar es amar,
el amor es luchar
luchar por amor,
el amor es pedir
ser amado.

El amor es crear,
crear amor.
El amor es ver nacer,
nacer el amor.
El amor es familia,
nuestra familia, nuestro amor.

El amor es libre,
la libertad es amor
el amor es vivir,
vivir el amor,
es amor es necesitar
ser amado.

lunes, octubre 01, 2018

El quinto Beatle.

Antes, mucho antes del fatídico día de mi ciudad ya nos alegrabas las mañanas.
Tú lo sufriste con nosotros. El trasiego, el emigrar y partir para vivir de prestado.
Tú viviste también la llegada y crecimiento de la familia.
Eras parte de ella.
Paciente encarcelado cantabas sin rencor, sin esperar nada a cambio más que nuestro amor. Siento que fué poco, o insuficiente.
Pena siento por tu ausencia, y más aún el no poder despedirte como mereces. Hay quien no lo entendería.
Porque mereces altos honores, mereces lo que ahora tienes.
Sube más alto como nunca lo hubieras hecho afinado en tu mundo de barrotes.
Vuela más alto aún.
Perdónanos, sobre todo perdóname.
Disfruta tu libertad.
Vive Pavarotti !!!

martes, septiembre 25, 2018

20 columnas.



A mí alcance te encuentras
aguardando mi momento,
la elección ya apresurada
se produjo hace tiempo.

Descansas sobre cartón
y papel de plata,
tu figura esbelta.
Mi aliento me delata.

Erguida figura
cuál columna griega,
blanca, marfil y dura.
Se acrecenta mi espera.

Sales en silencio
y mis labios te esperan,
deseo tenso
deseo y pena.

Un primer beso eterno,
profundo, fuerte
inhalo tu sabor etéreo
y exhalo mi alma y mi muerte.

Los dos uno sólo,
los dos una misma alma.
Como torero a toro,
como sal en agua.

Un beso, otro beso,
y la pena se va como el humo.
Se acaba el deseo,
termina el ser uno.

Pero te encuentras en mi.
Dentro de mi cuerpo.
Cada segundo, cada día y mil.
Hasta el sueño eterno.

Y son ya años,
de odio y amor.
Placer y engaños,
Hombría y rubor.

Pero he de dejarte,
apartarte, olvidarte.
Me hace daño el tocarte.
Me mata el desearte.

jueves, septiembre 20, 2018

Media vida esperando. La carta.

El día soleado, bien entrada la mañana, iluminaba su pelo castaño, cobrizo al reflejo.
Bajó del coche y de casualidad advirtió correo en el buzón.                
Abrió la puerta y dejó las llaves en su lugar habitual junto con la correspondencia, suspiró y liberó con el aire la dura jornada que acababa de terminar.
Había sido una noche larga, y por sorpresa.
La tarde anterior y a punto de comenzar a cenar la llamada de su superior la hizo apresurarse en salir hacia el lugar indicado. Una caída de servidor y seguridad HTML debido a un posible ataque a la base de datos de clientes de un conocido banco online.
Así que al soltar el aire, exhalaba cansancio.
Se saltó el desayuno, e ignoró la ducha.
Con el resto del día libre la cama era su destino, y fácil que concilió el sueño.

Despertó por si sola, y a pesar de la rotura de ritmo u horario se incorporó rápidamente. Sentada aún en la cama, se miró al espejo y observó a su espalda que la luz del día se acercaba al ocaso.
No tan cerca advirtió en el reloj, aún era media tarde.
La ducha pendiente era lo siguiente.
Unos pantalones de algodón y una camiseta vieja de andar por casa era lo idóneo para estar cómoda.
El plan era descansar, no tener plan.
Bajó a la cocina y se sirvió café.
Bien valía como cualquier comida del día, era un día diferente, pero no inusual.
Su trabajo requería salidas, no todas desde casa, urgentes. Sus clientes solían ser empresas bien reconocidas con altos beneficios, que a su vez pagaban buenos dividendos. De ahí el pronto servicio.
Café caliente en mano y mordiendo una galleta se dirigió al salón.
Al cruzar el umbral de la puerta divisó el correo en el aparador de la entrada. Lo cogió y siguió su camino a paso lento.
Aún de pié puso el correo en la mesa y empezó a cribarlo.
Factura, publicidad, algo del banco y una carta con su nombre y dirección escrito a mano. Algo raro en éstos días.
Una carta con sello, y destinatario y remitente a bolígrafo.

Si le llamó la atención el sobre en sí, el contenido la dejaría absorta.



lunes, septiembre 17, 2018

Selección natural.

¿ Alguna vez has pensado que lo que desempeñas , que la vida que llevas no es tu vocación ?
La naturaleza, nuestra madre, la chispa de la vida caprichosa dota de actitudes a todos y cada uno de nosotros.
Desde el primer segundo, desde el primer día de nuestra vida tenemos algo en nuestro interior que nos hace únicos en cualquier aspecto.
Ese algo permanece atento y deseoso de órdenes o actos para lucirla, para crecer aún más hasta la excelencia.
Lo normal es que siga oculta para el mundo, para tí mismo.
Muy raramente se acertará en incentivar ese talento, en cultivarlo.
Difícil se dará el caso de un individuo que logre encontrar esa virtud. Que la enseñanza, los estudios o el desempeño para ejercer la susodicha le haga el mejor en ese campo.
Cuantos de nosotros nunca la conoceremos, cuantos habremos estado bien cerca, pero el " camino elegido y equivocado " y la vida de esa propia elección no nos dejó llegar a descubrirlo.
No creamos, yo no lo creo, que es una ciencia cierta.
El que cualquier celebridad en el campo que imaginemos obtuviera el éxito, y el normal reconocimiento del resto, no significa que estuviera escrito en su ADN la labor que magistralmente cumple.
Realmente no podemos asegurar, yo no, que Mozart pasara a la posteridad por sus composiciones cuando su virtud fuese otra.
Quizás el suyo, su talento oculto, no fuese ese, quizás fuese algo menos reconocible el público, a la sociedad de aquel momento o la de siglos después.
Aunque es complicado imaginarlo de fontanero.
Creo entonces que sólo el azar, y tan solo eso, ha tenido la oportunidad de llevarnos allá hacia donde nuestro talento estaba.
Y mira que es difícil.
Haz un ejercicio.
Piensa en cual puede ser tu virtud, tu talento, lo que te hace especial por selección natural.
Yo ya lo he intentado infinidad de veces.

sábado, septiembre 15, 2018

Quédate.

No podía ser amor. Aún no.
Pero que embriagador engaño el que sufría, que sutil vestimenta la adornaba para tan pulcra y fácilmente engañarme hasta creerlo en certeza.
Cómo pudo hacerme sentir confundido, incrédulo, sin recursos, sin respuesta, perdido, sólo.
La fecha estaba cerca pero aún así la veía tan lejos. Más aún, irreal.
No creía que aconteciera.
¿ Marcharse ?
Creía que éramos uno, que estábamos unidos para siempre.
¡ Qué equivocado estaba !.
" Ésto si nos va a unir Miguel Ángel ", me decía mi futuro. Sordo y absorto me encontraba.
Han pasado 22 años, demasiado para darme cuenta de todo.
No era amor.
Quizás lo fué al despedirnos en aquel maldito lugar. Quizás un segundo después.
Tal vez la soledad que me invadió tras mirar a mi alrededor. Y volver a mirar, y otra vez más.
Puede que lo fuese el volver a estar juntos en el mismo lugar desde el que partiste. Ahora maravilloso.
Lo que sí está claro que lo es el compartir mi vida contigo, por siempre.
Hasta mi último aliento, hasta que mis huesos en ceniza se conviertan y mi alma pierda.
Hasta mi fin gritaré QUÉDATE !!!.
No me dejes nunca.


jueves, septiembre 13, 2018

Recuerdos a cincel.

Todos tenemos innumerables recuerdos, infinidad de imágenes congeladas en la memoria, en la retina, algunos en el corazón. Cualquier rincón de nuestro cuerpo alberga ese momento, ese fotograma que nos lleva a un tiempo atrás.
El calificarlos como aptos para esa colección selecta pienso que es selectivo, caprichoso, pero dentro de un orden de importancia en la vida.
Lo importante tiene un punto extra para entrar a tan exclusivo club.
Los ejemplos son sencillos, y enumerarlos está de más.
Valga el siguiente.
En estos días de comienzo de clases, y gracias a la alegría de un amigo, bien sea la vuelta de vacaciones, bien el comienzo de una vida escolar, se genera esa imagen clara a oposición a entrar en nuestro cuerpo.
Siempre he recomendado, he advertido al prójimo el estar atento, absorbiendo el momento, grabando en la mente cada instante de esos importantes hechos.
Les mentía.
Ahora con el tiempo me doy cuenta que no recordamos unos días, ni mucho menos unos minutos. Incluso no podemos enlazar imágenes en movimiento.
Recordaremos un fotograma, un instante, una sensación. Una sensación que sí puede ser efectiva durante un buen rato. Eso sí.
De ahí que ahora creo que lo mejor es añadir, adjuntar a esos momentos fotografías, escritos, pensamientos o inquietudes.
Qué mejor manera que a una imagen añadir sonido o voz.
Algo más para intentar  esculpir nuestros recuerdos en piedra.
Así durarán una eternidad.

A partir de ahora intentaré enmendar mi error. Valgan mis disculpas.